Ene 29

Renueva tu piel tras las vacaciones

Baños remineralizantes

Baños remineralizantes

Al término de las vacaciones, llega el momento de deshacer las maletas, organizar la agenda y reparar la piel de los estragos causados por el sol para afrontar la “rentrée” con tu mejor imagen. Con la puesta a punto que te proponemos a continuación, dejarás tu cuerpo suave y firme y, ya de paso, conseguirás que tu bronceado dure hasta bien entrado el otoño. Manos a la obra.


El mejor plan de belleza

La exposición a los rayos ultravioletas hace que se reduzca en un 58% la presencia de antioxidantes en la piel, así como en el torrente sanguíneo. Como estas sustancias ayudan a mantener la piel joven, tersa y sin arrugas, es necesario reponerlas cuanto antes. Te explicamos cómo:

Dieta antioxidante

El consumo de frutas y verduras crudas -los expertos aconsejan que el 50% de la dieta esté constituido por alimentos crudos- aportará a tu organismo ese plus de antioxidantes que tanto necesitas.

Que no falten en la mesa las cremas frías -gazpacho, vichysoisse, etc.-, las guarniciones vegetales, los
pescados ricos en ácidos grasos -salmón, sardina, atún, anchoas, etc.-y el pan integral. El aguacate y los frutos secos, con infinidad de nutrientes “antiedad“, son otros de los alimentos de obligada presencia en tu lista de la compra.

Baños remineralizantes

En lugar de usar geles espumosos, vierte en el agua de la bañera un buen puñado de sales de baño (las del Mar Muerto son las más codiciadas), unas 5-10 gotas de un aceite esencial (el de limón ejerce un beneficioso efecto reafirmante y, además, restaura la acidez natural de la piel) o el contenido de varias cápsulas de algas azules (de venta en herbolarios). Estos beneficiosos cosméticos naturales te ayudarán a remineralizar la piel del cuerpo, al tiempo que eliminan las toxinas.

Piel de seda en dos pasos

Después de pasar varias semanas bajo el sol, la piel del cuerpo suele estar reseca y presentar un aspecto cetrino y apagado. Si quieres salvar el tipo y… ¡con nota! sigue esta cura “exprés” de rehidratación.

Como nueva, más fina y reluciente

Exfoliar la piel del cuerpo es la primera medida de emergencia que te permitirá obtener una piel lisa, suave y sin descamaciones. En estas fechas, lo más recomendable es realizar un “peeling” suave, que arrastre las células muertas de la piel y las pielecillas blancas sin agredirla.

De ahí que en las zonas de alto riesgo, como el cuello, el escote y los senos, sea todo un acierto emplear un producto exfoliante facial.

¿Te resistes a exfoliar la piel por miedo a que tu moreno pierda intensidad? Tus temores no tienen fundamento, ya que tras este ritual de belleza tu piel logrará un tono más uniforme y tu bronceado recuperará la luminosidad perdida.

Protegida y suave

El siguiente paso es restaurar las reservas de agua y de lípidos de la epidermis, un cometido que tanto las hidratantes corporales como los productos “after-sun” realizan a la perfección. Si te ha sobrado alguna crema de protección solar, no dudes en aplicarla cada mañana a modo de hidratante por todo el cuerpo.

Además de hidratar y proteger la piel de los últimos rayos del sol de verano, evitarás la tentación de guardar los restos hasta la siguiente temporada una vez abierto el producto, los filtros solares de estas cremas dejan de hacer efecto al cabo de 12 meses.

La mejor loción hidratante

Los productos más indicados para las pieles grasas son los geles fluidos de rápida absorción. Si, por el contrario, tu piel es seca, emplea una fórmula untuosa que garantice la nutrición de la piel las 24 horas del día. En ambos casos, aplica el producto por todo el cuerpo, haciendo especial hincapié en los brazos, las manos y las piernas.

Procura extendértela por la mañana, tras la ducha, dado que la piel ligeramente humedecida y tibia absorbe mejor los principios activos de los cosméticos.

Si la piel de tu cuerpo está muy reseca y sin brillo, repite la aplicación por la noche para que los agentes hidratantes actúen durante el sueño, cuando la piel realiza sus funciones de reparación.

Algunos de los ingredientes de mayor acción reparadora son el aceite de argón, la glicerina, la urea, la manteca de karité, el extracto de avena y las vitaminas A y E.

Recupera la firmeza de la piel

Las excesivas exposiciones solares alteran las estructuras cutáneas que proporcionan consistencia y elasticidad a la piel. Como consecuencia, al final del verano, la piel se distiende y pierde firmeza.

Aumenta su tonicidad

Las hidratantes corporales de acción reafirmante se convertirán en tu cosmético de cabecera. Algunas de las más activas son las que contienen silicio, cola de caballo, soja o vitamina C en su larga lista de ingredientes.

La ducha, un auténtico tratamiento reafirmante

No pierdas la buena costumbre de ducharte con agua tibia y de aplicar chorros de agua fría en las piernas (en sentido ascendente) y en los glúteos, el vientre y los senos (dibujando círculos concéntricos). Si, además, utilizas un gel de efecto tensor, la fibras que proporcionan firmeza a tu piel te lo acabarán agradeciendo.

No te despidas del atractivo bronceado

Lo más probable es que, nada más volver a casa -especialmente si vives en una zona de interior-, notes tu piel “acartonada”, un factor que resta atractivo a tu bronceado. La explicación a este fenómeno hay que buscarla en el menor nivel de humedad que hay en la ciudad, en comparación con el de las zonas costeras. Haz frente a esta pérdida de agua siguiendo estos útiles consejos.

La despensa solar

Para hidratar tu piel desde el interior y prolongar, a la vez, la duración de tu bronceado, bebe zumos de zanahoria o de tomate y come frutas y hortalizas de temporada -melocotón, calabaza, pimientos rojos, lechuga, etc.

Tomar cápsulas de betacarotenos es otra opción a tu alcance. Para que estos preparados cumplan su función, hay que ingerirlos dos semanas antes de dejar de tomar el sol, puesto que este pigmento natural tarda unos 15 días en acumularse en la piel.

Hidratantes que suben el color

También puedes mantener el tono dorado que has adquirido a lo largo del verano aplicándote una leche hidratante enriquecida con partículas autobronceadoras. Estos cosméticos te ayudarán a lucir un bronceado muy natural hasta que llegue el momento de sacar las prendas de otoño del armario.

Remedios S.O.S

Mascarillas reparadoras

¿Ves en tu cuello y escote claros sín tomas de envejecimiento prematuro (arrugas, manchas de sol, pecas de gran tamaño, etc.)? Refuerza la protección de la piel de estas zonas extendiéndote una generosa capa de crema de noche o de una mascarilla facial hidratante. Cubre la zona con un film transparente y deja que actúe alrededor de 30 minutos.

Aceites vegetales

Los expertos calculan que, con cada lavado, la piel pierde el 25% de su hidratación natural. Si tienes la piel muy seca, no dudes en aplicarte un aceite vegetal antes de entrar a la ducha. De esta manera, crearás una película que protege la piel del agua caliente y del jabón.

Los aceites de jojoba están especialmente indicados en el cuidado de la piel grasa, mientras que los de oliva, aguacate y almendras suavizan e hidratan la piel en profundidad, ofreciendo una mayor sensación de conforta las pieles secas. Repite la aplicación del aceite después del baño.A fin de triplicar su eficacia, extiéndelo sobre la piel húmeda.

Calma la sed de tu piel

Procura tener siempre a mano un botellín de agua (en el trabajo, en el coche, en el bolso, etc.). Beber abundante agua es un gesto básico, no sólo porque el 35% del total de agua del cuerpo está en la piel, sino porque el agua favorece el transporte, através de la sangre, de los nutrientes que mantienen la epidermis suave y luminosa.

Fuente: Revista Pronto

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