Contrariamente a lo que suele pensarse, la mujer no está exenta de sufrir problemas cardiovasculares, todo lo contrario, una vez superada la menopausia, el riesgo es el mismo que en el hombre e, incluso, superior. Para prevenir estas dolencias, es necesario empezar a cuidar el corazón desde la infancia. Según la Organización Mundial de la Salud, los problemas cardiovasculares representan el 55% de las causas de mortalidad femenina, frente al 43% en los hombres.






