Nov 23

Aire acondicionado: como afecta a nuestra salud

Abusamos de él, lo ponemos a temperaturas bajísimas y no realizamos un mantenimiento adecuado del circuito. El aire acondicionado nos ha facilitado la vida, pero también provoca enfermedades y supone un gran gasto energético. Paradojas del mundo occidental, pasamos frío en verano y calor en invierno debido al mal uso de las comodidades que hemos alcanzado. Este desajuste hace que, en muchas ocasiones, enfermemos.

Según el cálculo aproximado de los médicos de atención primaria, cada verano se producen 2 millones de resfriados en España a causa del uso incorrecto de los sistemas de aire acondicionado.

Las causas

Las quejas al respecto son generalizadas. Entonces, ¿cómo es posible que sigamos congelándonos en cines, centros comerciales, transportes y oficinas? Estos cambios tan drásticos de temperatura entre el exterior y el interior son el principal motivo de que nos pongamos enfermos, junto con la sequedad ambiental que provocan estos sistemas de refrigeración artificial y la contaminación del ambiente con microorganismos y elementos químicos.

Qué provoca

El cuerpo tiene la capacidad de aclimatarse a las diferentes estaciones del año realizando pequeñas variaciones fisiológicas. Este sistema se trastoca en la actualidad, ya que nunca antes el ser humano había estado sometido a cambios tan bruscos de temperatura, a veces hasta de 20°C. Además, está demostrado que el aire a baja temperatura disminuye las defensas de las mucosas.

Propagación de micoorganismos

El aire acondicionado es un verdadero aspersor de hongos, bacterias y virus. También propaga elementos tóxicos procedentes del exterior o suspendidos en el aire de viviendas y oficinas.

Con una limpieza y un mantenimiento correctos minimizaremos este hecho, pero no podremos evitarlo del todo. Dentro de las afecciones que provocan estos agentes patógenos tenemos:

• Rinitis alérgicay neumonía, causada por hongos del género Aspergillus.
• Empeoramiento del asma. Gripes y resfriados.
• Bronquitis, faringitis y afonía.
• Legionelosis, muy poco habitual, pero de gravísimas consecuencias.

Ojo seco

El ojo se quedasin lágrima debido a la sequedad del ambiente refrigerado, que suele registrar una humedad muy baja. Esto se agrava si trabaja durante gran parte de su jornada laboral ante un ordenador, ya que se parpadea menos que realizando otras actividades. También se puede desarrollar conjuntivitis y poca tolerancia a las lentillas.

Problemas musculares

La corriente directa de aire frío también causa inflamaciones en los músculos:

• Tortícolis.
• Dolor en la zona cervical.
• Lumbalgia.
• Sequedad.
• Eczemas.
• Prurito.
• Enrojecimiento.

Síndrome del Edificio Enfermo

Estos efectos del aire acondicionado pueden darse independientemente o formar parte del Síndrome del Edificio Enfermo, reconocido por la Organización Mundial de la Salud. Se trata de un conjunto de efectos nocivos que las características del edificio -normalmente, de oficinas- produce sobre quienes pasan muchas horas en él. No suelen disponer de ventilación natural. Se crea un microclima nada saludable y el cuadro de síntomas incluye cefaleas, somnolencia, mareos, irritabilidad, disminución del rendimiento, malestar general…

Con sentido común

Según los sindicatos, el tema del aire acondicionado afecta también a la convivencia en el entorno laboral, ya que es motivo recurrente de discusiones. Teniendo en cuenta los efectos negativos de este avance técnico que nos permite soportar mejor los rigores del verano, los médicos apelan al sentido común de cada uno a la hora de utilizarlo.

Criterios para usar bien el aire acondicionado

Los parámetros de ecoeficiencia energética que aconsejan los Ministerios de Energía-coincidiendo con la subida de la tarifa eléctrica- y de Medio Ambiente nos sirven para ahorrar electricidad y para salvaguardar nuestra salud.

Temperatura

La recomendada - y obligada en edificios institucionales-es de 24°C. No es saludable que haya más de 12°C de diferencia entre la temperatura exterior y la interior. Debe mantenerse constante para que el cuerpo no tenga que adaptarse a más cambios. La idea es lograr un clima agradable, no fresco.

Humedad

Podemos regularla en función del clima de nuestra localidad, pero debe estar entre el 40 y el 60%.

Mantenimiento

Hay que limpiarlos filtros internos al menos una vez al mes y el sistema debe ser revisado periódicamente por profesionales.

Exposición directa

Evitar estar debajo o enfrente de¡ chorro de aire y colocar las aletas que lo desvían en diferentes orientaciones para que se reparta al salir y no genere corrientes. No usarlo ininterrumpidamente.

Ventilación

Los virus resisten mucho en ambientes cerrados, por lo que es indispensable ventilarla casa u oficina a diario. Algunos aparatos ya llevan incorporados humidificadores y sistemas de mejora de la calidad del aire, que equilibran los niveles de CO2 y eliminan parte de las partículas nocivas.

Si es posible, se recomienda el uso de ventiladores (bajan de 4 a 8°C la sensación térmica, pero no renuevan el aire, sólo lo mueven) o climatizadores de vapor (usan un depósito de agua y hielo y reducen la sensación de calor entre 12y 16°C). Si instalamos un aparato de aire acondicionado, mejor que sea de clase A, más caro, pero que después gasta un 20% menos que uno de clase B.

Fuente: Revista Pronto

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